Pekín

Este trabajo dio comienzo en el año 2007, la ciudad vivía un frenesí constructivo y urbanístico debido a la proximidad de los JJOO del 2008. Tuve la oportunidad de asistir a la transformación de esta gigantesca capital, pues volví en el año 2010, y muchos “hutong” (barrios de casas típicas chinas), habían sido derribados para dejar paso a grandes avenidas comerciales. En el 2012 la ciudad ha crecido mucho más y las franquicias y los grandes almacenes han desplazado significativamente la apacible vida comunal que llevaban antaño, aunque algún que otro reducto quede, estos han sido remozados y adecuados a las exigencias que reclama una apuesta de progreso feroz, el precio que pagan es el mismo aire que respiran, que llega a ser asfixiante… Pero pese a los pesares, los pequineses siguen siendo especiales y tranquilos, es precisamente esta idiosincrasia suya, la que he intentado asir, la rutina de esta gigantesca urbe.

Pekín

Este trabajo dio comienzo en el año 2007, la ciudad vivía un frenesí constructivo y urbanístico debido a la proximidad de los JJOO del 2008. Tuve la oportunidad de asistir a la transformación de esta gigantesca capital, pues volví en el año 2010, y muchos “hutong” (barrios de casas típicas chinas), habían sido derribados para dejar paso a grandes avenidas comerciales. En el 2012 la ciudad ha crecido mucho más y las franquicias y los grandes almacenes han desplazado significativamente la apacible vida comunal que llevaban antaño, aunque algún que otro reducto quede, estos han sido remozados y adecuados a las exigencias que reclama una apuesta de progreso feroz, el precio que pagan es el mismo aire que respiran, que llega a ser asfixiante… Pero pese a los pesares, los pequineses siguen siendo especiales y tranquilos, es precisamente esta idiosincrasia suya, la que he intentado asir, la rutina de esta gigantesca urbe.