[…] Plossu y Baylón, sin duda, saben perderse, son virtuosos en el arte de dejarse llevar, de callejear. Bruselas, Madrid, Tánger, Zamora, Estambul, Nápoles, Oporto, Palermo, Fez, Benarés, Lisboa, Bari, Nueva Delhi, Amberes, Marsella y ahora Valencia, son algunos de los escenarios donde provocar esa alquitada mezcla entre azar y realidad que, al decir de Plossu, exige una buena fotografía. Han recorrido las ciudades atentos –como sugiere Julien Gracq que debemos hacer– a los lugares indiferenciados, genéricos y carentes de narcisismo. Lugares que quizá propician mejor esos instantes no decisivos que ambos persiguen. […]
Salvador Albiñana